¡Hola! Somos Irene y Ester

Emprendedoras en el mundo rural, con mil ideas en la cabeza y con muchas ganas de cambiar el mundo, aunque solo sea el que tenemos más cerca.
Nos encanta viajar y amamos la música. Estas dos cosas, fueron las que nos unieron. Viajando y haciendo bolos en pueblos perdidos de Aragón y Burgos descubrimos que nuestros valores y forma de ver la vida eran muy similares. Nos gusta cuidar a las personas que nos rodean y también al planeta. En nuestro día a día, pensamos qué consumimos y a quién, y qué impacto tiene ese consumo sobre el medioambiente. Somos muy sensibles frente a la diversidad, el mundo está formado por diferentes razas, sexos y especies y todas deberíamos tener la misma cabida y derechos. Plasmar todos estos valores en nuestro proyecto es fundamental para nosotras, así que Casa Barría es un espacio abierto al mundo, desde el que buscamos la sostenibilidad y el cuidado de nuestro entorno y de las personas que nos visitan.
En el 2020 con una pandemia mundial, nosotras: ¡Decidimos emprender!. Repetimos como un mantra que: “Aparentemente, quizá no sea el mejor momento, pero sí que es nuestro mejor momento”. El 2020 nos ha hecho replantearnos cómo y dónde queremos vivir y también qué queremos construir. Creemos que los momentos de mayor caos son los momentos más fértiles, de los que surgen las grandes ideas y los que nos ayudan a reinventarnos para seguir adelante.
Y qué mejor sitio para dar vida a nuestros sueños que Pradoluengo. Las dos nacimos en pueblos, Pradoluengo y Erla y en este caso Pradoluengo es el lugar en el que nos conocimos y el que vio nacer a Irene. Amamos los pueblos, su gente y su cultura, así que no podemos estar más a gusto.
Comenzamos este proyecto solas, pero es gracias a vosotras y vosotros que nos visitáis en nuestro bar y/o os alojáis en Casa Barría lo que nos permite seguir adelante.
¡Gracias por ayudarnos a hacer esto posible!.
Irene y Ester.